Masacre en Las Vegas

Masacre en Las Vegas

Trump descarta hablar sobre la violencia de armas

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    Donald Trump y su esposa visitaron el hospital donde se recuperan los heridos y al ser preguntado sobre el tema de las armas, se negó a hablar.

    (Published miércoles 4 de octubre de 2017)

    LAS VEGAS - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo durante su visita al University Medical Center, donde son atendidos muchos heridos en el tiroteo del domingo en Las Vegas, que no hablaría el miércoles sobre "la violencia de las armas".

    "No hablaremos hoy sobre la violencia de las armas. Esto fue obra de una persona enferma y demente", indicó el mandatario en un breve encuentro con los medios de comunicación tras finalizar su visita al centro médico, acompañado por la primera dama, Melania.

    "Quiero destacar el trabajo de los profesionales que han tratado a las víctimas. Han hecho una labor indescriptible. No queremos ver algo así de nuevo", apuntó Trump, que calificó a los médicos y el resto del personal del hospital como "algunas de las personas más increíbles" que ha conocido.

    "He estado con víctimas terriblemente heridas. Lo que he visto aquí, es un tributo increíble a la profesionalidad de todo el personal. Es increíble la valentía de la policía y de toda la gente que ayudó a los heridos. Me hace sentir orgulloso", apuntó.

    Asimismo, se congratuló de saber que la mayoría de los heridos en el centro médico recibirán el alta en las próximas horas, días o semanas.

    Por último, valoró el "excepcional" trabajo de la Policía y el equipo de la unidad de elite SWAT que irrumpió en la habitación del piso 32 del hotel Mandalay desde donde abrió fuego Stephen Paddock, autor del tiroteo que acabó con la vida de 58 personas y dejó más de 500 heridos el pasado domingo.

    "Lo localizaron en 11 minutos. Hicieron un trabajo fantástico y salvaron muchas vidas", afirmó el mandatario.

    Tras la visita al University Medical Center, Trump acudiría a la sede principal de la Policía de Las Vegas, donde tenía previsto reunirse con las fuerzas de seguridad y servicios de emergencia que respondieron al ataque.

    El mandatario ha evitado tras la masacre hablar del control de las armas de fuego en Estados Unidos, aunque este martes reconoció a bordo del Air Force One que "quizá" ese debate se abra "en algún momento".

    El tiroteo en Las Vegas, ocurrido el primero de octubre, fue el ataque armado masivo más mortal en la historia moderna de Estados Unidos, con al menos 58 muertos y 527 heridos, muchos por arma de fuego y varios durante el caótico escape. Otros tantos permanecen en estado crítico.

    El atacante fue identificado como Stephen Paddock, de 64 años, quien era un apostador y contador retirado. Paddock se quitó la vida cuando las autoridades entraron a la habitación del hotel Mandalay Bay desde donde hizo los disparos.

    Durante la campaña electoral de 2016, Trump recibió el apoyo de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), el mayor grupo de presión contrario al control de armas de fuego en Estados Unidos y que destina millones de dólares a proteger la Segunda Enmienda de la Constitución, que protege el derecho a portar armas.