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Ataque con dos bombas caseras aumenta el temor en medio de la crisis en Ecuador

Ocurrió en un mercado de ventas al norte de la capital, Quito.

GETTY IMAGES Fuerzas de seguridad monitorean la cárcel de Turi, en Cuenca, este sábado.

QUITO, Ecuador — El ataque con dos bombas caseras a un mercado de venta de alimentos en el norte de Quito que no dejó daños ni víctimas se sumó a una serie de atentados con cuatro coches bomba y otros artefactos explosivos en varias ciudades que tienen en vilo a los ecuatorianos.

Dos botellas con combustible y trapos encendidos se lanzaron la noche del viernes hacia el estacionamiento de un mercado donde ciudadanos se abastecen de alimentos frescos, confirmó el sábado la policía a los periodistas.

Las autoridades dijeron que buscaban determinar las circunstancias y los responsables del ataque.

Imágenes que circulan en redes sociales reproducidas por medios locales dejan ver las llamas en una parte exterior del mercado cercana a los vehículos.

Este tipo de bombas caseras se encienden y se extinguen una vez que el combustible contenido en la botella se consume, explicó la policía.

En un hecho sin precedentes, dos coches bomba explotaron en zonas comerciales y financieras de la capital esta semana. 

Las autoridades informaron que hay diez personas detenidas como presuntos responsables de estos dos eventos acusados presuntamente de terrorismo.

La Policía y Fuerzas Armadas de Ecuador hicieron un operativo en una cárcel que alberga a 5,700 reclusos.

Otros dos coches bomba estallaron en dos ciudades de la provincia costera de El Oro, donde además se produjo la explosión de un tanque de gas de uso doméstico con dinamita debajo de un puente. Lo mismo sucedió en un puente de la ciudad amazónica de Tena, en la provincia de Napo, y un artefacto explosivo afectó un vehículo en Cuenca, en la provincia de Azuay. Ninguno de los estallidos dejó víctimas o heridos.

De acuerdo con las autoridades, estos hechos violentos serían generados por reacciones de grupos criminales que pretenden “amedrentar al Estado”, que busca retomar el control de los centros penitenciarios donde, según afirman, líderes de esas bandas ejercen dominio.

En tanto, 57 guardias penitenciarios y policías que estuvieron retenidos desde el jueves en seis cárceles del país fueron liberados el viernes.

Este acto también fue considerado por el Servicio de Atención a Personas Adultas Privadas de Libertad (SNAI) como una respuesta de los grupos criminales a las intervenciones en los centros de detención.

El sistema penitenciario de Ecuador está bajo control de organizaciones del crimen organizados desde donde se ordenan sicariatos, secuestros, robos y extorsiones, según las autoridades.

La disputa de poder entre bandas ha convertido estos centros en escenarios de violentos enfrentamientos que dejan desde el 2021 a la fecha más de 400 presos asesinados.

Ecuador atraviesa la peor crisis de violencia e inseguridad de su historia. Uno de los episodios que conmocionó recientemente a la nación fue el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio a inicios de agosto, a la salida de un acto político.

También la candidata Luisa González, que pasó a la segunda vuelta electoral del 15 de octubre, anunció el viernes que existe una alerta por un supuesto intento de atentar contra su vida.

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