5 maravillosas mamás del reino animal

La naturaleza nos regala ejemplos del amor maternal entre las distintas especies. ¡Disfruta las imágenes!

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Jim Schulz/Chicago Zoological Society
La naturaleza nos regala ejemplos del amor maternal entre las distintas especies. ¡Disfruta las imágenes! Aquí, la amorosa relación de Kecil, el bebé orangután, y su madre sustituta, Maggie.
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naturepl.com / Anup Shah / WWF
El lazo entre una madre orangután y su cría es uno de los más fuertes en la naturaleza. Durante los dos primeros años de vida, los jóvenes dependen totalmente de sus madres tanto para alimentarse como para transportarse. Las madres permanecen con sus crías entre seis y siete años. En este período les enseñan dónde encontrar comida, qué y cómo comer, y cómo construir un nido para dormir. Los orangutanes hembras suelen "visitar" a sus madres hasta la edad de 15 ó 16 años.
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Peter Ewins / WWF
La mamá oso polar suele dar a luz a cachorros gemelos, los cuales la acompañan alrededor de dos años en los cuales aprenden cómo sobrevivir en el clima frío. Para proteger a las crías de la intemperie, las madres crean una guarida cavando profundamente en la nieve. Por lo general, dan a luz entre diciembre y enero y mantienen a sus cachorros calientes y sanos usando el calor corporal y la leche. Los cachorros salen de la guarida entre marzo y abril para acostumbrarse a la temperatura exterior antes de aprender a cazar.
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Martin Harvey / WWF
Descripción: Entre los elefantes africanos, las nuevas mamás no están solas al momento de guiar a sus crías. Los elefantes viven en una sociedad matriarcal, donde otras hembras del grupo ayudan a los bebés a ponerse de pie después de nacer y les enseñan cómo amamantarse. Los elefantes más viejos ajustan el ritmo de la manada para que los pequeños pueden mantener el paso. Observando a los elefantes adultos, las crías aprenden qué plantas comer y cómo acceder a ellas. Las hembras por lo regular tienen contacto afectuoso con los pequeños.
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Roger Hooper / WWF
Las madres guepardo crían a sus cachorros de manera aislada. Se dan a la tarea de mover las heces (desechos) de sus pequeños para evitar que el olor se acumule y llame la atención de los depredadores. Después de un entrenamiento de cacería que dura 18 meses, las crías de guepardo finalmente dejan a sus mamás y por lo general los hermanos forman un grupo en el que permanecen durante unos seis meses más.
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naturepl.com / Brian and Cherry Alexander / WWF
Después de poner un huevo, la mamá pingüino emperador lo deja al cuidado de un macho quien protege la frágil cáscara de la intemperie. La madre entonces viaja unos 50 kilómetros para llegar al océano y pescar. Luego se regresa al sitio de anidación donde regurgita la comida para los pollitos recién nacidos. Usando el calor de la bolsa donde encubó el huevo, las mamás mantienen a las crías calientes y seguras.
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