Ferguson: Declaran estado de emergencia

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    WASHINGTON -- El gobernador de Missouri, Jay Nixon, declaró estado de emergencia y ordenó el toque de queda en Ferguson, la localidad en la que hace una semana un policía abatió a un joven afroamericano, Michael Brown, lo que ha provocado disturbios a lo largo de estos días.

    Esto después de que el viernes por la noche cientos de personas volvieron a manifestarse por sexto día consecutivo en una protesta que comenzó pacifica pero terminó con altercados.

    Video: Ferguson: Declaran estado de emergencia

    Video: Ferguson: Declaran estado de emergencia
    (Publicado miércoles 3 de septiembre de 2014)

    La policía tardo casi una semana para facilitar la identidad del agente que mató a Brown, y lo hizo al mismo tiempo que divulgaba por primera vez un video del joven como supuesto sospechoso de un robo de cigarrillos – lo que indignó a la comunidad. No fue hasta pasada la 1.00 de la madrugada hora local (6.00 GMT) que lo que había sido una jornada tranquila e incluso festiva terminó con destrozos en varios negocios, saqueos, y tensión entre Policía y manifestantes, informaron medios locales. Pasada la medianoche, la Policía incrementó su presencia en el lugar de la protesta para garantizar la seguridad pero poco después varias decenas de personas se colocaron en el medio de la calle frente a ellos y avanzaron con las manos en alto (la posición en la que murió Brown según los testigos) pese a la advertencia de "arrestos y otras acciones" si no se dispersaban. Aunque esta fuerte tensión duró más de tres horas y se pudieron ver algunos lanzamientos de objetos a los policías, los agentes no se movieron de sus posiciones y mantuvieron una actitud muy contenida para evitar una escalada mayor de la violencia, como había ocurrido en jornadas anteriores. A pesar de la lluvia que cayó sobre Ferguson toda la noche, unos doscientos manifestantes mantuvieron su protesta hasta pasadas las 4.00 hora local (9.00 GMT), mientras que líderes y miembros de la comunidad trataban de bloquear las entradas de los negocios para evitar los saqueos. A esa hora la presencia policial ya había disminuido, al tiempo que lo había hecho el número de personas en la protesta, de manera que la larga madrugada de tensión terminó sin enfrentamientos entre agentes y manifestantes como los registrados en días anteriores.

    La muerte del joven ha desatado de nuevo el debate racial en el país, todavía con el recuerdo reciente del caso de Trayvon Martin, un adolescente afroamericano que murió a manos de un vigilante voluntario que le disparó en Florida en 2012.