California refuerza restricciones al uso de agua

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    SACRAMENTO, Calif. – Residentes de California tendrán que apagar los aspersores de riego y los restaurantes no darán a sus clientes agua a menos de que estos lo pidan bajo nuevas regulaciones para disminuir el consumo del preciado líquido aprobadas el martes.

    La Junta del Control de Recursos Hídricos votó para extender las restricciones de agua impuestas en julio y también busca formas de disminuir el uso de agua en áreas urbanas

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    California entró en su cuarto año de sequía y la temporada invierno llega a su fin sin tormentas de lluvia o nieve significativas para abastecer los embalses.

    Algunos observadores de la sequía dijeron que el estado tendrá que tomar medidas drásticas, incluyendo el racionamiento. La junta no ha llegado tan lejos, y el gobernador Jerry Brown ha dado señales de negativa.

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    “Estoy reacio a ampliar el poder coercitivo de la autoridad estatal”, dijo Brown cuando se le preguntó sobre el racionamiento en una conferencia el año pasado. “En una democracia, es fundamental que los ciudadanos sean la fuerza que guíe. Es mi trabajo alentar, guiar y monitorear, pero antes de llegar a una medida de racionamiento, tenemos que tener otros problemas más de los que tenemos en la actualidad.”

    La junta ya tomó un paso sin precedentes en julio al imponer restricciones a nivel estatal sobre el uso de agua al aire libre. Bajo esas reglas, los californianos no pueden lavar sus autos con mangueras que no se pueden desconectar, y los departamentos de recursos hídricos locales limitaron regar los céspedes.

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    Estas restricciones se implementaron con la amenaza de multas de $500, pero pocas agencias han ido tan lejos. La junta dijo que no existe forma de medir si los californianos están siguiendo las reglas actuales porque no han monitoreado como las autoridades ejecutan las restricciones.

    Reconociendo el hueco en la recolección de información, la junta también considerará requerir de las agencias locales reportar como están garantizando el cumplimiento de las regulaciones.

    Hasta ahora se han encontrado disparidades en la forma en que se ejecutan estas restricciones. En Los Ángeles, por ejemplo, se han emitido dos multas de $200 en un área con casi 4 millones de habitantes, mientras que en Santa Cruz se han emitido sobre $1.6 millones en penalidades por malgastar el preciado líquido, según la Prensa Asociada.

    En promedio, California solo ha logrado disminuir el uso de agua en un 11 por ciento desde que Brown hizo un llamado a reducir el consumo en un 20 por ciento en julio.