Familiares exigen se garantice la seguridad de reclusos

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    Andrés Brender

    Familiares de reclusos se congregaron frente el viernes frente a la Cárcel del Condado de Santa Clara para manifestarse en contra de la violencia dentro de la instalación a raíz de la muerte de Michel Tyree.

    Tyree, de 31 años, murió la semana pasada en su celda luego de una discusión con oficiales correccional que culminó en golpes.

    Video: familiares exigen se garantice la seguridad de reclusos

    Video: familiares exigen se garantice la seguridad de reclusos
    Tras la muerte de Michael Tyree, familiares de reclusos piden cambios a la forma en que se tratan a los reclusos en la cárcel del condado de Santa Clara. (Publicado viernes 4 de septiembre de 2015)

    Una autopsia reveló que el recluso murió de una hemorragia interna como consecuencia de golpes en su hígado y su vaso.

    Matthew Farris, Rafael Rodríguez y Jereh Lubrin fueron arrestados el jueves en la mañana y enfrentan cargos de asesinato, agresión mientras vestían su uniforma y conspiración.

    La alguacil del condado de Santa Clara Laurie Smith, dijo en una conferencia de prensa que los tres oficiales “son la razón del brutal asesinato” de Tyree.

    La manifestación arrancó al mediodía. Organizadores y miembros de la comunidad exigieron que se garantice la seguridad de los reclusos y se realicen cambios sistemáticos para prevenir este tipo de muertes.

    Un experto en derechos humanos y quien se ha dedicado a estudiar lo que ocurre dentro de las instituciones correccionales dijo que no le sorprende este hecho.

    “En California estamos fallando en proveer las facilidades y camas necesarias para los reclusos con enfermedades mentales”, dijo William Armaline, director del programa de derechos humanos de la Universidad Estatal de San José. “Mientras esto ocurra seguiremos viendo problemas”.

    Armaline expresó que muchos oficiales correccionales no saben lidiar con reclusos con estas condiciones.

    Tyree cumplía una sentencia de cinco días por un delito menor de robo y posesión de drogas.

    Paula Canny, la abogada de Tyree, dijo que este luchó con condiciones mentales la mayor parte de su vida.

    “Él (Tyree) padeció de esquizofrenia y era bipolar”, dijo Canny. “Tuvo una vida bien difícil. Una vida difícil e infortunada”.

    Canny añadió que Tyree fue a la cárcel en múltiples ocasiones por robos menores y uso de droga, pero no era una “mala persona”. Su padre era un ingeniero civil e hizo su carrera en la milicia, por lo que su familia se mudaba a menudo.

    Tyree vivió en California de forma intermitente por los pasados ocho años, mayormente como un vagabundo en San José. Sus dos hermanas viven en la costa este y sus padres murieron entre el 2013 y 2014, según Canny. La abogada añadió que Tyree culminó la preparatoria pero no cree que haya obtenido una educación universitaria o se haya desempeñado en alguna profesión.