Aumenta el reciclaje de agua por la sequía

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    BERKELEY, Calif. – Bañarse en medio de la sequía de California es una experiencia sin remordimiento para los propietarios Catarina Negrin y Noah Friedman.

    La pareja de Berkeley—ella dirige un preescolar, él es un arquitecto—son los primeros en adoptar una plomería residencial que cada vez se vuelve más popular en momentos en que la sequía alcanza su cuarto año.

    California, como muchos otros estados, requiere que toda el agua utilizada en residencias se canalice hacia las aguas residuales, por temor a los riesgos a la salud que pueden existir si el reciclaje del preciado líquido se realiza con torpeza.

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    Desde el 2010, sin embargo, el estado, cada vez más seco, ha cambiado sus políticas, e inclusive fomenta la reutilización de las llamadas aguas grises, que suele incluir la escorrentía de lavamanos, duchas, bañeras y lavadoras.

    La conservación obligatoria de agua arrancó a nivel estatal esta semana, forzando a los 38 millones de residentes de California a renunciar a sus jardines verdes, se ha convertido en una opción atractiva en nuevas residencias, al igual que los topes de granito. Robert Raymer, director ejecutivo de La Asociación de la Industria de Construcción de California, dijo que constructores rutinariamente ofrece reciclaje de agua dentro del hogar.

    Y los códigos de construcción de California también se están actualizando, permitiendo a los propietarios de construcciones nuevas crear los sistemas más simples para utilizar las aguas grises de la forma más segura posible sin un permiso.

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    Así que mientras algunos piensan transportar cubetas para almacenas la escorrentía de sus lavabos y bañeras, Negrin y Friedman se pueden relajar: cada galón que utilizan en la bañera representa otro galón para las mariposas que se pasean sobre su jardín de vegetales, para el árbol de limón que provee sombra en el patio, y para sus dos gallinas.

    “Amo un jardín exuberante, asi que pensamos ¿por qué no? Puedo tener un jardín exuberante si el agua no va al sistema de alcantarillado”, dijo Negrin. “Así que sí, me voy a dar un baño”.

    Debido a que los patógenos que nadan por aguas grises que no han sido tratadas pueden transmitir enfermedades si los humanos la consumen, los códigos de salud y construcciones más modernas han hecho del reciclaje de agua algo no practico.

    Muchas familias lo han hecho como sea, sin permisos o regulaciones oficiales. Greywater Action, un grupo que promueve el reciclaje de agua en viviendas y entrena a las familias e instaladores sobre qué hacer y qué no hacer, estima que mucho más de un millón de Californianos tenían sistemas ilegales antes de que los códigos de plomería fuesen actualizados.

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    Pero el interés en hacerlo de la forma correcta ha aumentado dese el primero de abril, cuando el gobernador Jerry Brown ordenó un recorte de 25 por ciento en el uso de agua utilizada por las ciudades y pueblos. Sassan Golafashan, instalador de sistema de aguas grises en Palo Alto, dijo que su portal se cayó en el primer día por la explosión en tráfico.

    “Hay un gran interés”, dijo Laura Allen, co-fundadora de Greywater Action. Los contratistas “nos dijeron que está recibiendo muchas más llamadas que antes”.

    El ahorro de agua podría ser significativo. Un estudio de 2009 de la Universidad de California, en Los Ángeles encontró que si cada persona en el sur del estado reciclara el agua que llega al alcantarillado de sus bañeras y lavadoras, habría suficiente agua para satisfacer todo el uso del agua al aire libre en esta región.

    En la unidad de agua reciclada de la Junta de Recursos Hídricos de California, el jefe Randy Barnard dijo que recibe muchas llamadas de propietarios de residencias desesperados por salvar sus patios y jardines. “Si tienen un preciado árbol de frutas que han cuidado por años, no quieren perder ese árbol”, dijo.

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    Pero Barnard tiene malas noticias que compartir. Reciclar agua en una residencia no es tan sencillo como conectar tu bañera con los aspersores, y el agua reciclara probablemente no salvará el patio.

    “Así como no hay una manera segura de combatir la sequía, no hay una manera segura de tratar las aguas grises”, dijo. “Todo el mundo tiene que mirar todas las opciones y averiguar los que funciona para ellos”.

    El agua de inodoro es considerada agua “negra” y es enviada directamente a plantas de tratamiento de aguas residuales. Muchos estados también prohíben el agua de los fregaderos de cocina, ya que los propietarios pudieron haberlos contaminados al lavar carne cruda.

    En California, a los dueños de propiedades ahora se les permite regar con agua no tratada directamente de los lavabos, las lavadoras y las bañeras, siempre y cuando—y otros requerimientos—las líneas de agua corran debajo de la tierra o abono, para que no entre en tanto contacto con las personas. Eso descarta el uso de aguas grises no tratadas en el césped, que normalmente necesitan rociadores sobre el terreno.

    Las aguas grises también van a los jardines de vegetales como los de Negrin y Friedman, siempre y cuando no toque vegetales tubérculos o cualquier otra planta que se consuma. Los tomates estáfsan bien, pero olvidar las zanahorias.

    Los más recientes cambios al código de plomería han permitido a familias instalar estos sistemas sencillos sin permisos, enviando el agua utilizada en una lavadora que los divierte de vuelta al sistema de alcantarillado cuando es necesario. Un propietario hábil puede instalarlo por algunos cientos de dólares.

    Sistemas más complicados, que involucran automatización, filtros y bombas, pueden alcanzar $30,000, dijeron contratistas.

    Cerca de 20 estados ahora permiten el reciclaje de aguas grises, y en todo el país, Arizona tiene las leyes más amigables. California todavía tiene más que hacer, dijo Allen y otros activistas. Raymer espera que más cambios legales en los próximos años se alineen con los códigos y reglas de cientos de ciudades y pueblos.